Te quiero como eres

Zooterapia

Anuncios

 

En lo bueno y en lo malo pero en lo malo más.

Hay seres vivos -apartando a los padres- a los que tu aspecto físico, tus taras y enfermedades no sólo no les importan si no que les impelen a darte un mayor afecto, incluso si es necesario a no separarse de ti en ningún momento.

Has adivinado; son los animales. Ellos tienen una manera particular de aceptar a las personas sin calificarlas. No miran su aspecto o intelecto, eso les da igual.

De esta característica unida al entretenimiento y juego que proporcionan, su capacidad para percibir el dolor, la enfermedad, los estados de animo y la relajación que nos producen nació la zooterapia.

Surge en 1792 en Inglaterra para casos de enfermedad mental, en Alemania en 1867 siguen esta ruta con los afectados por la epilepsia y el empujón definitivo lo da la Cruz Roja en 1944 al organizar un pabellón de rehabilitación con animales para los hombres que regresaban de la guerra. Desde entonces los estudios sobre el tema son innumerables y los resultados asombrosos.

El objetivo principal del contacto con el animal es mejorar la calidad emocional del ser humano y aumentar la seguridad de personas que han perdido la motivación.

También se consigue que cambien el enfoque de su ambiente, logrando que piensen y hablen de los animales y no de sus problemas pudiendo abrir un cauce de comunicación.

Las personas con animales se muestran más alegres y más sociables con los demás y éstos les mejoran el estado de ánimo. Los niños con animales tienen una mayor empatia y los ancianos poseedores de mascotas viven más años y mejoran sus enfermedades cerebro vasculares.

¿Necesitáis más razones para adoptar?, ¿si? Pues os dejo un relato enternecedor:

LA VANGUARDIA publicó hace pocos días la reciente mejora de Iris, la pequeña pintora con autismo y fama internacional por sus extraordinarias obras, ha avanzado de una manera que los médicos jamás pudieron sospechar gracias a su gata Thula.

 

Los padres habían probado zooterapia con perros y caballos pero no funcionó. Quiso la casualidad o el destino (quien sabe) que el gato de su hermano tuviera que quedarse unos días en su casa y al ver sorprendidos la increíble reacción de Iris y tras investigar cual sería el más apropiado, adoptaron a Thula, un Maine Coon, por su inteligencia, amabilidad y afición al agua.

Iris no soportaba el roce de nada, ni siquiera de la ropa y mucho menos del agua; cuando vio a Thula en la bañera se metió al agua con ella y ya nadan juntas en la piscina. Ahora Iris no tiene problemas para vestirse y lo que es mejor ¡habla con Thula! Por primera vez habla con un ser vivo, algo que los médicos dijeron que jamás haría.

Autor: planetaanimalsite

Periodista que lucha con las palabras contra cualquier forma de injusticia, sobre todo por los que no tienen voz. Adoptante de vocación y vocal en la Asociación animalista Aspetga.